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domingo, 20 de noviembre de 2011

Donde uno piensa, otro sueña.

Bueno, primero quiero pedirle disculpas a Jero porque el está re ilusionado con que esta entrada va a ser un boom de bronca, pero increíblemente no tengo ganas de reventar en una gran ola de odio, prefiero hablar tranquilamente con las personas que en los últimos días se sacaron el código de barra e hicieron la suya, y escuchar Glee, es lo único que quiero hacer, estar tranquila, respirar hondo, tener un rato zen (?, leer, pensar en mi antes que en alguien más, ser egoísta por un rato, ya que nadie hace lo contrario conmigo... por un lado, quiero hacer todo lo anteriormente nombrado, por otro, quiero demostrarle a los demás que soy mejor persona que ellos, que no necesito romper las reglas del juego de alguien más para sentirme mejor conmigo misma. Y bueno, por otro lado, quiero dormir, apartarme de todo. Soñar, y creer por aunque sea un rato que lo que yo quiero es la realidad, que estoy bien con todos, y que no hay problemas que superar. Freud mantiene que todos los sueños representan la realización de un deseo por parte del soñador, incluso los sueños tipo pesadilla. Hay sueños negativos de deseos, donde lo que aparece es el incumplimiento de un deseo. Para esto se dan varias explicaciones, entre las cuales está la satisfacción de una tendencia masoquista. No obstante sigue en pie la conclusión general de Freud: los sueños son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidosEn fin, voy a seguir mi plan de relajarme y pensar en mi, no amargarme con la desgracia ajena de ir perdiendo amigos con el tiempo.
Chau.

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